Hacia 2015 surgió el interesante proyecto de habilitar un moderno aparcabicis bajo la avenida de Carlos I, en un antiguo pasadizo peatonal que quedó sin uso y que comunicaba ambos lados de la avenida. Hubiese tenido un gran éxito porque hubiese estado enclavado en una zona muy densamente poblada y hubiese tenido dos entradas, una a cada lado de la avenida, dotado de cámaras de seguridad, etc. Lamentablemente, en una decisión errónea e incomprensible por parte del Ayuntamiento se decidió cubrir el antiguo pasadizo con tierra en vez de habilitar el aparcabicis, una opción que además resultó más cara.
