Vamos a contarte cuáles son las principales características del estilo nórdico o, como también habrás visto por ahí, estilo escandinavo. Ya te adelantamos que es un estilo muy sencillo, con formas simples y que siempre, siempre, anda buscando la luz.

Principales características del estilo nórdico
En busca de la luz
Sabemos que te va a parecer una contradicción. Pero lo que más se busca en el estilo nórdico es la luz. Vale también. Este estilo nace en países como Finlandia, Noruega, Dinamarca, vamos, el norte de Europa, un lugar que para nosotros, los mediterráneos, nos parece frío y oscuro. ¡Pues precisamente por eso! Porque los habitantes del Norte de Europa nos envidian. Sienten celos de toda la luminosidad que impregna a los países del Sur como España, Italia… Y buscan la luz constantemente porque la luz no es otra cosa que alegría y felicidad.
Así que ¿cómo buscar la luz en países que son oscuros y fríos? Pues así:
- Utilización de colores claros. Normalmente los muebles y las paredes están pintados de blanco puro y no es nada extraño, pero que nada extraño, que los suelos también.
- Claro que los nórdicos tampoco renuncian al color, pero lo dejan para los complementos textiles como los cojines, para encima de la cama con colchas llamativas y en los cuadros que cuelgan de las paredes y algún que otro objeto más.
Con estas premisas, ¿qué puede pasar? Pues que con esa ansia de luz nadie va a poner cortinas pesadas o con tejidos fuertes que no dejen pasar la luz. Para los escandinavos, un rayo de luz es todo un tesoro y buscan que la luz del exterior se traslade a todas y cada una de sus habitaciones.
¿Y si hay que alumbrar artificialmente? Pues para eso los “ideólogos” del estilo nórdico llenan de puntos de luz todas las estancias, con lámparas de techo, con lámparas de pie, con lámparas de sobremesa e incluso con la utilización de candelabros y velas. Sí como lo oyes… ¡En busca de la luz perdida de por vida!

Blanco y madera
¡Blanco, que te quiero blanco! Aquí tenemos el primer ejemplo y enseguida vas a notar como te hemos comentado anteriormente, cuál es el color preferido de la decoración nórdica. El blanco, claro. Desde luego, esta cocina no puede ser más luminosa gracias a que prácticamente todos los muebles de cocina están lacados en blanco si exceptuamos la nevera que, afortunadamente, es de color gris. Y decimos afortunadamente porque de no haber sido así, la impresión es que estaríamos ante una consulta de dentista.
En esa búsqueda tan insistente de la luz que persiguen los habitantes de los países escandinavos puedes ver que en la ventana no existe ni un ligero visillo. ¡Prohibido no dejar pasar los rayos del sol! El estilo nórdico también está basado en los elementos de la naturaleza, siendo la madera el preferido. No cabe duda que aquí se ha interpretado a pies juntillas ya que el suelo es de parqué y las patas de la silla también, y como ves esas patas son muy estilizadas y de formas muy simples.


